Canal RSS

STILLWATER STATESIDE SAISON

Publicado en

Una vez que el termómetro supera los 25 grados, en un rincón de mi cerebro se ilumina la palabra “saison”. Cuando pasa de los 30, la iluminación sube de intensidad y empiezan a verse colorines. Y, si pasa de los 32, se le une una serie de sonidos como de bocinas y alarmas. Y me tengo que tomar, como sea, una o varias.

Esto me ocurrió la semana pasada, así que abrí una que había metido en la nevera hace un mes, esta Stateside de Stillwater. Generalmente voy a lo seguro e inauguro la temporada estival con una de Dupont, ya sea la homónima o la extraordinaria Avec Les Bon Voeux, sin lugar a dudas una de mis cervezas de cabecera. El caso es que este año la curiosidad ha vencido a la costumbre y me decidí por esta.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Stillwater Artisanal es, en realidad, Brian Stillwater, un tipo de Baltimore que vive entre esa ciudad y Nueva York y que es a la cervecera lo que Jeppe Jarnit-Bjergsø a Evil Twin, o sea: la cervecera es él y él es la cervecera. Además, también pasa mucho tiempo en NYC, así que mira tú qué parecidos son (idea para la reflexión: cuánto talento que en la ciudad y qué poco producto reseñable). Es, por tanto, una gipsy norteamericana que trabaja con/en cerveceras norteamericanas (Westbrook, Two Roads, etc.) pero que cada vez hace más cosas fuera, en Brasil, Japón, Australia, Bélgica, etc.

Hay dos cosas que caracterizan a Stillwater: una, su pasión por las saison (según él, porque “no es un estilo; las cervezas de granja son una filosofía de hacer cerveza con lo que sea y cuando sea”) y por usar, allí donde va, ingredientes locales. Un modelo sostenible, vaya. De esto, lo que más me interesa es lo primero, porque su Stateside es la más conocida pero también la base para múltiples variantes.

La triple S es una cerveza más bien dorada oscura, que se va opacando según se sirve y que hace una espuma blanquecina y muy fina, creando una corona del tamaño y duración justos. El aroma es el típico de saison, muy natural y rústico, con gran presencia de la levadura pero también de paja, naranja y hierbas. Muy interesante, redondeado y equilibrado, con cierta complejidad. Por su parte, en boca se revela extremadamente sabrosa pero refrescante, cítrica (naranja ácida y limón), especiada y con un ligero toque a anís. Todo ello en un conjunto ligero, rematado en un final muy sutil pero no por ello menos interesante. Ah, y con una cuidadísima presentación que la hace aún más atractiva. Y es que, al final, todo cuenta: grande.

CONCLUSIÓN:  Soberbia saison, ideal para refrescarse o para disfrutarla tranquilamente. Tal vez su mayor logro sea meter en la misma botella el concepto de granjero rústico y envolverlo en una elegancia exquisita. Deliciosa.

TIMOTHY TAYLOR’S LANDLORD

Publicado en

Aunque ya me ha pasado varias veces, intentaremos que el parón de estos últimos días, que no me han dejado ni aprobar comentarios a entradas anteriores, no vuelva a suceder y podamos recuperar el ritmo normal. Mis disculpas, en cualquier caso…

Volvemos a la carga con una especie de homenaje a un estilo muy querido para mí, como ya he comentado varias veces en este y otros foros, como son las bitter británicas. Si ya de por sí son cervezas muy agradables, fáciles y con la cualidad de ser unas todoterreno, todo esto se acentúa con la llegada de los primeros calores, ya que suelen ser relativamente refrescantes y, además, frías –no heladas- no desentonan, principalmente gracias a su cuerpo ligero y su textura acuosa.

No obstante, la oferta de bitter no es que sea abrumadora. O, mejor dicho, la oferta de buenas bitter. De las nacionales creo que no conozco más de dos, bastante pobres ambas, y de las extranjeras…bueno, pues lo que hay en cada momento aparte de las clásicas de Fuller’s, Adnams, Shepherd Neame, etc. Por eso, la llegada de esta Landlord ha sido una bendición. No la había encontrado antes por aquí, a pesar de que en Inglaterra goza de una gran reputación entre los aficionados y no suele faltar en las guías de imprescindibles locales. Bien es cierto que tampoco había probado nada de Timothy Taylor, por lo que desconozco por completo a esta cervecera de Yorkshire que por lo visto en su web, data de 1858 y tiene, además, un porrón de pubs.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Pues bien, entre sus referencias es esta Landlord la más famosa y premiada, especialmente en su versión de barril (que es, por otra parte, como una bitter mejor revela todas sus cualidades). Con una receta inmutable desde 1952, hecha con malta Golden Promise y lúpulos Styrian, Goldings y Fuggles, se trata de una cerveza muy clásica y elegante, muy seria, que enriquece la habitual prevalencia del caramelo en este estilo con varias notas en nariz y en boca. Así, el aroma es bastante lupulado, con toques florales y frutales que compensan el carácter maltoso del mismo predominantemente a caramelo. El sabor mantiene la estructura, añadiendo un sutil toque tostado realmente rico que redondea a la perfección el conjunto. Si a esto le añadimos los atributos tradicionales de la bitter que ya hemos mencionado en cuanto a textura, gasificación, etc., y con poco más de 4%, podemos confirmar que estamos ante una cerveza que se puede beber por litros. Muy rica: debe ser un fijo en las listas de la compra de este verano.

CONCLUSIÓN: Una bitter de libro, estupenda, magnífica que entusiasmará a los amantes del estilo y tal vez, sólo tal vez, puede convencer a los dudosos y/o reticentes. Desde luego, si ésta no lo hace, dudo mucho que lo haga cualquier otra y será que no les gusta el estilo.Por hacernos una idea: si la referenciamos a las clásicas de Fuller’s por ser tal vez las más conocidas, ésta está más cerca de la ESB que de la London Pride, pero está mejor que ambas y eso que la ESB ha sido una de mis cervezas de cabecera de siempre. Una vez liquidada la Landlord, habrá que revisar el ranking…

DE DOCHTER VAN DE KORENAAR BRAVOURE

Publicado en

Más allá de las de siempre, no es muy habitual encontrar cervezas ahumadas tal cual; es decir, que no sean otra cosa –stouts, porters, etc.- que ahumadas. O, dicho de otro modo, que el humo sea el protagonista y no el complemento. Por aquí hemos hablado de algunas, con mayor o mejor suerte, y va siendo hora de retomar este género, al que soy bastante aficionado y del que no encuentro mucha oferta o, mejor dicho, novedades, ya que Schlenkerla siempre hay…

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Llegué a De Dochter Van De Korenaar a través de su Embrasse envejecida en barril de whisky de turba, una cerveza sorprendente. Y digo sorprendente, porque me esperaba otra cosa más inclinada hacia las Strong Ales, cerca tal vez de la Duvel o similares (no sé por qué) y me encontré con una cerveza compleja, absolutamente dominada por la turba y, por tanto, con un toque ahumado muy marcado (incluso excesivamente marcado) al que se subyugaba todo el conjunto. El resultado era de una cerveza muy peculiar, estupenda para los amantes de las ahumadas pero que probablemente no llegue a mucho más público: ese perfil tan acentuado a humo pide que te guste mucho, pero mucho, ese estilo.

En fin, todo este rollo viene porque me entró la curiosidad por esta cervecera belga y especialmente por cómo manejaban esas notas a humo, y en cuanto puede probé la que es, en teoría, su “ahumada”, esta Bravoure. Menos alcohol, menos cuerpo y ¿más humo?

Pues relativamente no. La verdad es que lamentablemente, es una cerveza algo fallida, sobre todo por su estructura, deslavazada y tirando a caótica. Y eso que su pinta, color ámbar oscuro, casi miel, con espuma muy blanca le hace apetecible, pero en cuanto la acercas a la nariz se empieza a revelar confusa: es difícil encontrar otro aroma que no sea el del humo, y algo más tipo grano crudo, pan, etc. Sinceramente, algo ramplón y básico.

El sabor es algo mejor, ya que el humo pierde su excesivo protagonismo y cede terreno a otros caracteres como el caramelo, las especias, algo de fruta madura –poco- para formar un conjunto desordenado y desequilibrado. Su final astringente y textura acuosa no ayudan a mejorar ese conjunto ni esa sensación.

CONCLUSIÓN: Una cerveza mediocre, como cerveza y como ahumada. Muchísimo más recomendable la Embrasse que comentaba arriba y, si ésta no puede ser, cualquiera del 95% de las ahumadas del mundo. Muy decepcionante.

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 30 seguidores

%d personas les gusta esto: